domingo, 28 de octubre de 2007

¡Árbitro, la hora!

Réstenle a la crónica de hoy 28 minutos. Son los que tardé en sintonizar la taquilla de Digital Plus en la que emitían el encuentro. Imagínense ahora los improperios que pude escupir cada vez que pasaba de la taquilla 109 a la 111 y los insultos que se llevó el pobre teléfono cada vez que marcaba el número de Atención al Cliente de la emisora y comunicaba. Cuando por fin se hizo la luz, los jugadores del Atleti estaban abrazándose. Menudo gesto de solidaridad con los telespectadores, pensé yo, pero no… ya había marcado Forlán y yo me lo había perdido.

- “No te alteres hija”, me decía mi padre preocupado cuando le gritaba vikingo al aparato de PRISA, “que ahora les metemos otros cuantos”. Poco se podía imaginar que en el partido más corto que íbamos a ver, acabaríamos pidiendo la hora al unísono.

Ahora busquen unas cuantas excusas para esta dosis de sufrimiento, que si ha pesado el partido del jueves, que si han sido cinco horas de avión, que si cuesta motivarse en este tipo de enfrentamientos, que si siempre que se desplazan las peñas se gafa la fiesta, que si el Levante es un equipo correoso, que si…

Que sí, que hemos ganado. Que son tres puntos muy ricos que nos mantienen ahí arriba, donde corresponde, donde siempre debemos estar. Digan lo que quieran, pero no me convencen. El Levante tiene un punto y menos capacidad de marcar goles que Digital Plus de retransmitirlos.
Es cierto que este es el típico partido que el año pasado hubiéramos perdido, tan ricamente. O empatado, como el día del Murcia. Es cierto que somos expertos en pifiarla cuando más se espera de nosotros y también es verdad, de la buena, que los hados suelen castigarnos cuando marcamos un gol y no rematamos la faena.

Pero algo debe de estar cambiando en este Atleti que gana partidos, incluso cuando no juega bien. Dicen los que saben que ésto es virtud de equipo ganador, a mí me parece más una cuestión de suerte y a ésta, ya saben, es mejor no tentarla.

Pero hablemos del partido. Del minuto 28 en adelante se vieron pocos detalles, muy pocos la verdad. A un Ze Castro seguro, a un Pablo más entonado que ni siquiera se cayó en todo el partido, a un Maniche voluntarioso, a un Raúl García, en su línea, controlando el centro del campo sin problemas y a unos extremos bastante activos, pero que no regalaron excesivas ocasiones para que la dupla Forlán-Kun hiciese algún gol más.

La salida de Reyes daba algo más de mordiente al equipo y el sevillano protagonizaba una bonita escapada para centrar a Agüero en la que pudo ser la sentencia del partido. Simao se reivindicaba con una carrera por la banda para asistir a Raúl García en la que pudo ser la sentencia del partido. Y, finalmente, el propio Agüero, hacía un túnel precioso para cedérsela a Reyes en la que pudo ser la sentencia del partido. Pero no fue así. El segundo no llegó y el Levante, viéndose con vida, se fue hacia la portería de Leo Franco a lanzar un corner tras otro.

Este asedio en forma de saque de esquina terminó cuando el árbitro por fin escuchó nuestras peticiones y puso el punto final a tanto sufrimiento. Un triunfo sin brillo, no sé si merecido, sinceramente. Tres puntitos a la hucha, que al final, estos cuentan igual que los ganados con más mérito. Un partido sin lesionados, Raúl García sin ver la quinta y a pensar en el Sevilla.

Será cuestión de ser prácticos.

jueves, 25 de octubre de 2007

Lo mejor del Atleti 3 – Lo peor del Atleti 3

Lo mejor del Atleti jugó ayer contra lo peor del Atleti. Se fueron a disputar su partido a Moscú, con frío, con niebla y con una luna no tan llena como la de Madrid. Había en el campo además, otro equipo. Con una equipación muy fea, unos dorsales muy grandes, unos nombres impronunciables, y un público bailador de “pogo” (por el frío supongo) con el marcador a favor o en contra.

Lo mejor del Atleti, marcó primero… Jurado se asoció con Agüero para que el argentino nos regalase un gol de enmarcar. Uno más. Con la zurda. Antes los del equipo peor, ya lo había intentado, dando facilidades para que un balón se estrellase en el poste de Abbiatti. Y como habían avisado, a nadie le extrañó que empatasen pronto el partido, sin amilanarse. Pernía se despistó, Pablo se cayó y Eller miró hacia otro lado: empate a uno.

Los buenos seguían creando algunas ocasiones. Jurado y Agüero combinaban y creaban ocasiones de peligro, pero los malos apuntaban, dejando las bandas vacías y dando todo tipo de facilidades. El descanso no iba a variar el guión.

Comenzó el segundo tiempo con los buenos dominando, mostrando la capacidad y el entendimiento entre sus delanteros y marcando. Era el turno de Forlán.
Pero el paso adelante en el marcador no iba a impedir que los malos se arredrasen. En tan sólo dos jugadas mostraron de nuevo sus cartas con sendas cadenas de “aciertos”, Antonio López se tragó un centro desde la banda y Pablo para no ser menos se quedó clavado. El empate a dos llegaba, a puerta vacía.

Su gran actuación, la de los malos, la remataron facilitando por omisión la llegada del tercero. Les bastó con girarse y silbar, imitando a su líder, un tal Fabiano Eller que miraba a la luna llena, mientras alguien que pasaba por allí cabeceaba a la red sin ninguna oposición. Lo peor del Atleti había remontado el partido.

Aguirre decidió en ese momento echar una mano y cambiar a dos de los malos, Simao y Cléber Santana, por dos buenos chicos, Maxi y Luis García. Aunque los mejores todavía iban a contar con un refuerzo más: un Maniche que fue capaz de dar empuje y dinamismo al juego de su equipo, que lo intentó desde la frontal y que finalmente asistió a Agüero – de los buenos, el mejor - para que consiguiese el empate a tres.

Y así llegó el final del partido. Los buenos y los malos se traen un punto a Madrid ganado a partes iguales, a cara de perro. Los rusos, que pasaban por allí, se quedan con el otro. Un punto, el primero en el casillero UEFA que al final y dado el esfuerzo de unos y otros, sabe a oro. A oro de Moscú.

lunes, 22 de octubre de 2007

Y botó el Calderón

El de ayer fue uno de esos días en los que tienes ganas de fútbol desde que te levantas. Estas tomándote el primer café de la mañana y ya estas pensando en la alineación, en el rival y en cómo gestionar esos tres presuntos puntitos para escalar posiciones en la tabla.

La jornada, además, se presentaba propicia con los “pinchazos” de Madrid y Barcelona, que, aunque cuando nos da el ataque de realidad parece que juegan en otra liga, cuando enseñan sin pudor sus pies de barro, volvemos a sacar la calculadora y a llenar el saco de “y sis”: ¿y si vuelven a pinchar los primeros?, ¿y si vamos recortando puntitos y nos ponemos a menos de tres?, ¿y si bota el Calderón?, ¿y si marca Maniche?. Si marca Maniche, señores, se cae el Fondo Norte.

Y cuando te quieres dar cuenta, apuras la última cerveza que casi empieza el partido y todavía estas encontrándote con gente. Y casi acabas de sentarte, de saludar a los vecinos, de mirar a la grada, de recitar la alineación y de criticar la camiseta de César, cuando ya te estas levantando para celebrar el primer gol. Asistencia de Forlán, gol de Luis García. Y te frotas las manos, porque ya no nos dan miedo nuestros goles tempraneros y si antes esperabas el repliegue y mirabas primero al reloj y luego al cielo, ahora un “chicharro” antes del minuto diez, lo único que anuncia es unos cuantos más.

Con velocidad, colocación, contundencia y precisión, el Atleti muestra sus armas. El Zaragoza lo hace repartiendo “cera”, con un Luccin como jefe de la banda de malotes, pero también, que rabia, mucho más motivado que en toda la pasada temporada. Si ellos tienen al skin, nosotros contamos con Raúl García, que marca un antes y un después en el medio centro del Atleti, del de los últimos años, quiero decir. Raúl García, es como el teléfono móvil o el “chino” de debajo de tu casa que te vende el J&B a las 11 de la noche. Han llegado sin que te dieras cuenta y ya no te puedes imaginar tu vida sin ellos.

Maxi da el alegrón de la noche a todos los que nos empeñamos en repetir que la “Fiera rockea”. Ayer rockeó y lo hizo de maravilla, aportando detalles que confirman su recuperación. Dando asistencias (preciosa combinación con Forlán para que el uruguayo marcase el golazo de la noche de vaselina), entendiéndose a las mil maravillas con Agüero, provocando y transformando un penalti, asumiendo el mando del equipo y culminando una preciosa jugada de su compatriota para marcar un gol, anulado pero legal, que hubiera sido la guinda. Difícil tarea le espera a Aguirre para configurar las bandas cada semana cuando vuelva a contar con Reyes y Simao.

Y la grada divirtiéndose: Que bote el Calderón, y todos a botar. Y a cantar. Sobre Luis, sobre Raúl... Que lo importante no es que el público se posicione al lado de su mítico jugador y entrenador, que también. Lo reseñable es que estemos disfrutando del juego y nos permitamos el lujo de reírnos, de cantar y de no contar los minutos que faltan. Que regalemos ovaciones en los cambios, que nos pongamos en pie para recibir a Valera tras sus 7 meses en el dique seco o que insultemos a Pérez Lasa por lo malo que es, pero que no nos desespere porque sus fallos no ponen en peligro los puntos.

Porque todavía queda un gol que los "comepipas" ya no ven porque se han ido. Maxi pone la rúbrica aprovechando una excelente llegada de Cléber Santana. Que por eso de las rotaciones, como Jurado, llevaba un rato sobre el campo. Con el pitido final nos vamos tan contentos a los bares, a seguir llenando el saco de “y sis”: ¿y si ganamos en Levante?, ¿y si vuelven a pinchar los primeros?, ¿y si vamos recortando puntitos y nos ponemos a menos de tres?, ¿y si bota el Calderón?, ¿y si marca Maniche?. Si marca Maniche, señores, se cae el Fondo Norte.

miércoles, 17 de octubre de 2007

"El Riquelmegate"

Dice ahora “garganta profunda” que han sido los propios argentinos del equipo los que frenaron el fichaje de Riquelme.
Me preocupa que la prensa recoja este rumor, que no es la primera vez que escucho, justo ahora, cuando las aguas estaban relativamente tranquilas pese al titubeante comienzo de temporada y al tropiezo del Nou Camp.

Es increíble que dos meses después del fichaje frustrado de Juan Román, todavía estén lanzándose unos a otros la pelota y jugando al “pío, pío que yo no he sido”.

Los tres argentinos de la plantilla, Leo Franco, Maxi y Agüero lo tienen claro. Ellos no piensan comerse el “marrón” de que Riquelme no comparta su mismo vestuario. Leo Franco ha sido contundente en su desmentido: “yo nunca veté a dios”. Es absurdo buscar en el vestuario a los artífices de una decisión de tal magnitud.

Hay quien esgrime un problema de carácter, de actitud, por parte de Riquelme, un jugador capaz de lo mejor y lo peor, dicen. Sus desencuentros con Pellegrini son de sobra conocidos, también los tuvo Sarabia con Clemente y Beckam con Fergurson, sin que eso afectase a las carreras de los dos futbolistas.

En su día, me pareció honesta la explicación de Aguirre a la prensa por su negativa a la contratación del diez argentino. Con la plantilla confeccionada y el sistema de juego (acertado o no) diseñado, no era el momento de la llegada de un nuevo jugador. Eso sí, el mexicano, harto del papel de “poli malo” que le ha tocado desempeñar, se ha cansado de repetir ante cualquier micrófono que le han puesto delante que es un jugador que le gusta y que en julio hubiese contado con él.

Lo de García Pitarch es lo que no acabo de entender. Primero asume su responsabilidad en la decisión final de no contratar al argentino y ahora, cuando Riquelme golea y deslumbra con Argentina y los “puñales” de las bandas atléticas no parecen tan afilados como se presuponía, manifiesta ante los medios que cada día que pasa se alegra más de no haberle fichado. Pues no entiendo la alegría, la verdad. O no estuvo en Barcelona o hay algo más que no ha llegado a trascender. Que les pregunte a Forlán o al Kun qué les parece su pase a Milito en el primer gol de la Albiceleste ante Venezuela.

Con lo larga que es la temporada, con el Atleti en tres competiciones, con la nefasta experiencia que se tuvo el año pasado con las lesiones de Maxi y Petrov y con las incertidumbres que presenta el centro del campo, muy pocos dudan ya de la conveniencia de este fichaje, salvo “Suso el visionario”, claro.

Ahora, a los que les ha salido la jugada redonda es a los de siempre. Los del palco se frotan las manos. Se ahorran unas “perritas”, ¿qué la cosa sale bien?, a sacar “pechito” y a presumir de su confianza total en el mister, ¿qué se tuerce el guión?, balones fuera, declaraciones al canto sobre su continuo interés por traerse al argentino y a la postre, cambio de cromos en diciembre.
Lo dicho: ellos nunca pierden.

domingo, 14 de octubre de 2007

Aquel Atleti de los cupones...

¿Y de qué escribo yo en este parón de liga? En el entrenamiento del Atleti hay más jefes que indios (Reyes cuenta como indio, ¿eh?), de los tres atléticos convocados por Luís, sólo Pablo ha jugado 27 minutos (cuando Dinamarca ha marcado, ya es casualidad) y si hablo del gol de Jurado con la Sub 21 seguro que Sergio me llama pesada y algún resentido objeta que acababan de expulsar al portero, que se puso bajo los palos un jugador de campo, al que le quedaban los guantes pequeños y que además era muy feo.

Así que me levanto a por una Mahou, que siempre inspira, y escucho como mi padre le cuenta a un auditorio formado por 8 niños, un perro y dos peces, cómo coló en el Calderón a cinco personas allá por 1976. Me paro en el pasillo sin interrumpirle, porque aunque podría contar la historia sin variar una coma, de las cientos de veces que la he escuchado, me gusta como va adornándola, añadiendo detalles nuevos y floreando la anécdota cada vez más.

Era el último partido de liga y el Atleti ya era campeón. Jugábamos contra el Valencia que, como siempre que tenemos algo que celebrar, nos aguó la fiesta llevándose los puntos. En los prolegómenos, cuenta don Manuel, que convenció a la “autoridad” de que mis tíos se habían olvidado el carné en Moralzarzal y ya que estaban allí no iban a dejar en la calle a mis primos y a mi hermana. Todos entraron a ver aquel 2 a 3.

Bastantes años después los porteros dejaron de ser tan comprensivos, pero el Atleti de entonces era el de los “cupones”. Muchos recordarán el primer carné que nos mandó Gil a casa, de los objetos más “bizarros” que conservo (la botella de licor con forma de casas colgantes de Cuenca no cuenta porque está escondida). Una cartera rojiblanca de plástico que incluía una tarjeta con el nombre, foto escaneada y número de socio. Está fechada el 1 de julio de 1986. En la parte central se colocaba el abono anual y a la derecha, mes a mes, se cambiaba el recibo mensual con los tres cupones que se recortaban partido a partido. 3.700 pesetas pagamos, en junio de 1992, el último recibo que conservo.

La estratagema era sencilla, en cuanto pasabas y te recortaban el cupón, te subías al primer anfiteatro y desde allí lo lanzabas al acompañante de turno que lo esperaba abajo. Éste sólo tenía que acercarse de nuevo al torno, coger cualquier cupón del suelo y hacer como que lo recortaba para ahorrarle trabajo al portero o, simplemente, decir que se le había desprendido. Siempre colaba. Los socios veteranos recordarán esa lluvia de carnés antes de cada partido a finales de los ochenta. Digo yo que si ha prescrito la apropiación indebida, por desvelar estas triquiñuelas no vendrán a detenerme.

No sé qué pasará en la Peineta, pero está claro que el Vicente Calderón nunca ha sido un fortín. Cuenta mi amigo Toni que hay una puerta cerca del Fondo Sur donde el portero está “ausente”. El año pasado la utilizó varias veces para “invitar” a sus amiguetes al fútbol, incluso el día del derby, tras la primera “quedada ipunkatlética”. Este año, que ha roto el abono, harto de dar su dinero a quien quiere mucho menos que él a su equipo del alma, confío en que utilice su “pasadizo secreto” siempre que pueda. Pero comprenderán que no les chive el número de puerta que, aunque con esto del “abono total y tal” dan ganas de invitar a la insumisión, a fin de cuentas esto no deja de ser una recopilación de historietas. Una batallita más porque no ha habido liga y si hablo de Jurado, Medina me llamará pesada.

martes, 9 de octubre de 2007

El Atleti y la (des)información

El mundo de la información, como el del fútbol, está repleto de frases hechas y verdades universales. Por ejemplo, cuando llegas a la Facultad de Periodismo lo primero que te enseñan es que “noticia no es cuando un perro muerde a un hombre, si no cuando un hombre muerde a un perro”. Tan sólo unos días después, cuando ya has asimilado este terrible axioma, te saltan con eso de que “la noticia de hoy envuelve el pescado de mañana”.
De esta forma, el futuro periodista (o teleoperador, o administrativo o frutero, que la profesión está muy mala) ha aprendido de un plumazo lo que le hará un avezado plumilla: La inmediatez y la exclusividad son las cualidades que deben acompañar a cualquier información que se precie. Más tarde vendrá el análisis y la opinión, pero eso es otra historia.

Pues bien, en el Club Atlético de Madrid todavía deben estar buscando al perro, no sea que muerda a algún jugador (¿o era al revés?). Hoy, gracias a sus responsables de comunicación e Internet, hemos vuelto a dar la imagen de un club tercermundista.

Cuando hoy en día las nuevas tecnologías posibilitan que sigamos un sorteo como el de la UEFA en directo a través de cualquier ordenador, la página Web del Atleti se bloquea. Lo que tampoco es una novedad, dicho sea de paso, salvo en días de renovación de abonos y otros cobros.
Cuando las páginas de nuestros rivales –ya sabéis todos: Aberdeen, Lokomotiv, Copenhague y Panatinaikhos – ya despliegan en sus páginas el calendario completo. En la del Atleti, que han hecho un “corta y pega” de la página de la UEFA, siguen hablando de un ordenador que tendrá que hacer las combinaciones oportunas para establecer el calendario definitivo.

Y lo cuentan de tal forma que te imaginas una computadora del tamaño de la planta de perfumería del Corte Inglés de Castellana, de esas con muchos botones y luces que salen en las “pelis” de James Bond que está calculando una infinidad de variables: los grados (de temperatura) de Moscú, los grados (del whisky ) de Aberdeen, los grados (de temperatura, otra vez) de la caldera griega que será el estadio del Panatinaikhos y hasta los grados (de fiebre) que pueda tener la sirenita no se vaya a coger la baja y los turistas se lo pierdan.

Cuando quieren colgar la información del sorteo, las agencias de viajes ya han hecho el agosto pensando en noviembre y diciembre y lanzan a la red sus ofertas por si algún jubilado cambia Benidorm por climas más fríos.
A lo mejor esperan a que llegue Clemente Villaverde y se lo cuente, o es Indy, el pobre, el que teclea la información... pero cuando por fin aparece la noticia, en los foros la gente lleva horas protestando porque el viaje a Escocia es mucho más apetecible (os juro que si ven allí a Pernía, se acaba la leyenda del monstruo del Lago Ness) que el de Rusia. Y aunque no probaremos el “scotish” espero que las cervezas de Munich, esta primavera, nos sepan mucho mejor.

A los diez minutos de conocerse la suerte del bombo, mi nuevo amigo Carabo ya me ha mandado desde Valencia el dibujito que acompaña esta información… que no tiene mucho que ver, pero con lo cuco que ha quedado lo pienso utilizar cada vez que se hable de la UEFA y encima ni me pide derechos de autor, oigan.

Pero es que esto de las nuevas tecnologías es para gente capaz y en el Atleti, que pena, la información se sigue haciendo con tipometro, tipex y Olivetti.

Por fín. El Calendario.


Jornada 1 - 25 de Octubre

Lokomotiv - Atl Madrid
Panathinaikos - Aberdeen
Copenhague - Descansa

Jornada 2 - 8 Noviembre
Aberdeen - Lokomotiv
Copenhague - Panathinaikos
Atl Madrid - Descansa


Jornada 3 - 29 Noviembre

Atl Madrid - Aberdeen
Lokomotiv - Copenhague
Panathinaikos - Descansa


Jornada 4 - 5, 6 diciembre

Copenhague - Atl Madrid
Panathinaikos -Lokomotiv
Aberdeen - Descansa

Jornada 5 - 19, 20 Diciembre

Aberdeen - Copenhague
Atl Madrid - Panathinaikos
Lokomotiv - Descansa