viernes, 18 de enero de 2008

Los periodistas del Atleti convencidos de la victoria ante el Madrid


Futblogeras ha hecho un sondeo entre 18 periodistas y bloggeros de reconocido sentimiento rojiblanco. Sólo se les pidió un resultado para el domingo y su pronóstico de goleadores. No sabemos si han hecho esta "porra" con la cabeza o con el corazón, con la razón o con el sentimiento... El caso es que sólo uno, no apuesta por la victoria de nuestro equipo.
Aquí tienen su porra. El ganador (en caso de empate en el resultado, se mirarán los goleadores) obtendrá la camiseta oficial de Futblogeras y un CD recopilatorio con las mejores canciones del Blog. Ah, hasta el domingo a las 17.00 la porra está abierta para todos los lectores del blog. Dejen su pronóstico y hagan juego, señores.

Rubén Uría (Cadena COPE – Blog el Hacha - http://elhacha.wordpress.com/)

2 – 1 (Kun, Kun, Pablo (P.P))

Alberto Romero (MARCA)

1-2 (Forlán – Raúl, Van Nistelrooy)

Javier Gómez Matallanas (Cadena COPE, MARCA, Blog Matador - http://mata-dor.blogspot.com/)

3 – 1 (Simao, Agüero, Forlán – Sergio Ramos)

Juan Pablo Colmenarejo (Onda Cero)

4 – 0 (Forlán, Forlán, Forlán, Raúl García)

Iñako Díaz Guerra (AS)

3 - 1 (Kun, Forlán, Simao - Raúl)

Fernando Ballesteros (Goles en City FM)

2 – 0 (Kun, Simao)

José I. Fernández – (Cadenaser.com, Blog Un Grande sin Memoria, http://grandesinmemoria.blogspot.com/)

3 – 2 (Forlán, Forlán, Perea – Raúl, Soldado)

María José Navarro (Grupo COPE, La Razón, Futblogeras)

4 – 3 (Maxi, Forlán, Forlán, Simao – Van Nistelrooy, Robinho, Reyes (PP))

Carlos Fuentes (Eurosport, Blog el Rojo y el Blanco, http://elrojoyelblanco.blogspot.com/)

3 – 1 (Forlán, Maxi, Kun - Pepe)

Fernando Sánchez (El Mundo, Blog Sentimiento Atlético, http://fernannn1.blogspot.com/)

2 – 0 (Agüero y Forlán)

Jagsolla (Blog Derrochando coraje y corazón, http://derrochandocorajeycorazon.blogspot.com/)

4 – 1 (Agüero, Forlán, Simao y Reyes – Van Nistelrooy)

Felipe de Luis (Radio Libertad)

2 – 1 (Forlán, Forlán - X)

Sergio Medina (Ediciones Blue, Blog La Grada http://la-grada.blogspot.com/)

2 – 1 (Forlán, Forlán – Sergio Ramos)

Álvaro Calleja – (Deporte365.com, ThekidTorres.com, Blog Desde el Calderón http://www.desdeelcalderon.wordpress.com/)

1 – 0 (Simao)

José Luis Pineda (Córdoba Deporte, Punto Radio, Blog del Capitán Alatriste http://capitan-alatriste.blogspot.com/)

5 - 0 (Kun, Kun, Kun, Forlán, Reyes)

Jesús García (Telecinco, Blog el Rojo y el Blanco http://elrojoyelblanco.blogspot.com/)

3 – 1 (Kun, Kun, Raúl García – Raúl González)

Tomás Rodríguez (Crónicas del Tommi http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com/)

3 - 0 (Raúl García, Kun, Kun)

Helena Platas – Futblogeras

3-1 (Kun Agüero, Reyes, Antonio López - Van Nistelrooy)

jueves, 17 de enero de 2008

Needles and Pins


Estoy harta de sufrir. Harta de pasarlo mal, de que me duela el estómago, de que me suden las manos y de gastarme la mitad de mi sueldo en Farmatint.

Tengo un jefe que me regaña por respirar, un día al que le faltan siempre minutos, una cuenta en números rojos y se me ha roto la batidora que era la única que me brindaba apoyo y comprensión.

Las medias más altas que pillo son de cuatros, el mejor juego es 34, Terry Pratchett tiene Alzheimer y los Sonics no se dejarán caer por aquí.

Y luego está el Atleti. El Atleti me mata. El Atleti vuelve a las andadas. Comienza jugando bien, crea ocasiones que no culmina, marca un gol (cuando lo marca) y se viene abajo.

El Atleti duerme en los segundos tiempos. Duerme y sueña pesadillas de equipos que le roban todos los balones, que se lanzan al ataque, que cercan el área, que comprometen al portero.

Ayer volvió a hacer lo mismo. Agüero hizo de las suyas, una diablura, un regate en una baldosa, un gol precioso. Y cuando parecía que veríamos un partido tranquilo, por eso de que los goles en contra obligaban al Valladolid a marcar dos para apearnos de la Copa, Llorente, recién salido del banquillo, ponía el empate a uno en el marcador.

Un gol del Atleti, era la sentencia. Uno del Valladolid, a falta de tan poco tiempo, también. Forlán pudo marcarlo, pero no lo hizo. Pablo, al final, pudo cometer un penalti, pero el arbitró no lo señaló.

Algunos lo llaman emoción. Para mí es sufrimiento y ya lo he dicho. Estoy harta. Harta de agujas y alfileres. No quiero más. Por favor, Atleti. Dame un alegrón. Gana el domingo y gana bien. Me lo debes. Nos lo debes. A por ellos.

lunes, 14 de enero de 2008

GRIS PERLA por María José Navarro

Nuno Ricardo me ganó como se ganaba una antiguamente a los hombres: por el estómago. No se crean Vds que no tiene mérito lucir una tripa como la de Maniche la temporada pasada y seguir jugando. Hay que estar muy en forma para seguir jugando con esa tripa, oigan. Y a todo esto sin haber dejado el Marlboro.

Nuno Ricardo nunca fue un jugador rápido. Hay camiones de la basura que pillan una curva cerrada con más soltura. Nunca fue un jugador creativo. Hasta que decidía exactamente el pie con el que tocar el balón, a tres señores de grada lateral les caducaba el parquímetro. Nunca fue un tipo chispeante, letal, decisivo, determinante, imprescindible. Nunca.

Nunca pensamos que era una bellísima persona, nunca le pudimos acusar de presumido, nunca le vimos acariciar la cabeza a un niño del Atleti, nunca tuvimos la impresión de que se mataba a entrenar. Es decir, como le he oído en alguna ocasión a mi amiga Hele, dueña y señora de Futblogeras, Maniche somos todos.

Nuno Ricardo es ese tipo gris de la oficina que no suele saludar por las mañanas. Un tipo de piel grasa, de comida con mucha salsa, de bajo descosido. Un tipo desesperante, de esos que te avinagran el carácter con sus cosas.

Hasta que un día el tipo falta. Falta, y en las papeleras se acumulan las colillas. En los casilleros, rebosan los envíos sin recoger. Nadie ha comprado sellos. No hay filtros para el café. No funciona el timbre y hay que llamar a voces. Se ha estropeado la cisterna y gotea. No hay toner y no encuentras la llave del trastero. Y, además, caes en la cuenta de que cuando él no está, en esa empresa no se coge el teléfono. Con la marcha de Maniche, créanme, vamos a perder a un gran don nadie.
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Artículo publicado en LA RAZÓN el 14 de enero de 2008

El Atleti de las dos caras (y los tres puntos)



¿Qué sensaciones tienen para el partido del Madrid?, ¿creen que tenemos alguna oportunidad?, ¿duermen pensando en el derbi?....


Sí alguien salió ayer del Calderón sin pensar en el próximo partido que verán esas gradas, que venga y nos lo cuente. De nada sirven las frases prácticas de los que reflexionan, y reflexionan bien, aduciendo que es un partido de tres puntos como los del Levante, el Murcia o el Valladolid. Que es uno de esos partidos en los que la derrota puede ir descontada a principio de temporada. Uno de esos que si se pierden, pues no pasa nada, porque te has enfrentado a un equipo que es primero, que tiene buenos jugadores, la suerte siempre de cara y uno de los mejores porteros del mundo.

A lo largo de esta semana, estén preparados, la prensa hará todo tipo de informes, artículos y estadísticas sobre el momento en que los dos equipos llegan a este encuentro de tensión, nervios y morbo. Aunque si alguien llegase ahora de fuera y nos preguntase cómo está jugando el Atleti, sería más que complicado ofrecerle una respuesta, o al menos una respuesta coherente.

El Atleti jugó ayer un partido, de esos también de tres puntos como los del Levante, el Murcia o el Valladolid. Uno de esos partidos en los que, a principio de temporada, viendo la trayectoria de ambos en las últimas campañas, puedes descontar la derrota y quedarte tan tranquilo.
Sin embargo, ayer llegaba al Calderón un Valencia que poco recuerda al Valencia que se ha colado por derecho propio entre los grandes. Ayer volvimos a tener la sensación de que si el Valencia, llega a ser ese Valencia, nos mete la del pulpo y nos quita las “ínfulas tercerpuestistas” en menos que canta un gallo.

Como el día del Valladolid, como nos tienen acostumbrados esta temporada, el equipo saltó al campo con ganas de poner a la gente de pié. Se conjuraron en el centro del campo (le echamos huevos, eh?, le echamos huevos, dijeron) y salieron a por todas.

Se jugó bien, y a ratos muy bien, durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Se jugó mal, y a ratos muy mal, durante los cuarenta y cinco restantes. Una se pregunta porqué un equipo que se va al túnel de vestuarios como el Doctor Jekyll reaparece, quince minutos después, como Mr. Hyde. Una se pregunta porqué un equipo que está jugando alegre y ordenado, se aturulla, se repliega y acaba haciendo sufrir a la grada de esa manera.

El gol, de Agüero, tras una fallo escandaloso de Hildebrand (Cañete, deje ya de reírse hombre) era un premio al juego del equipo hasta el momento. Control, llegada y ocasiones habían puesto a la afición en un “uiss” continuo. Luego, de nuevo como el día del Valladolid en Copa, llegó la empanada mental, el cansancio físico y la cesión del balón al más puro estilo “juega tú, que yo ya no puedo”.

El Valencia, que mejoró con la entrada de Zigic y del chico más popular del youtube, pudo empatar el partido pero no tuvo suerte y aunque quizás un empate hubiese sido más justo, los tres puntos se quedan en casa y volvemos a ser terceros, por delante de un Espanyol que perdió.
Así que es hora de hacernos de nuevo las preguntas del principio. Mis respuestas dicen que podemos ganar al Madrid si jugamos como en el primer tiempo y que podemos perder si no salimos a por todas. Mis respuestas dicen que si le obsequiamos al Madrid con una “pájara” como la de ayer, seguro que la aprovecharán como no han sabido hacerlo otros equipos. Mi lado racional me dice que será un partido complicado y el pasional que vamos a ganar seguro. ¡Ah, y no, no dormiré!. ¿O es qué alguien se ha creído que contra el Madrid sólo nos jugamos tres puntos?.

viernes, 11 de enero de 2008

¿Por qué los niños juegan al fútbol?



¿Por qué los niños juegan al fútbol?. Hace unos años una comisión de la FIFA se hizo esta pregunta. Estuvieron unas semanas hablando de la importancia mediática del deporte rey, del uso social que se transmite de padres a hijos. Se discutieron las cualidades del fútbol como elemento integrador entre clases sociales y económicas, de la poca necesidad de instalaciones e incluso de condiciones físicas especiales.

Al final concluyeron que lo que motiva a un niño a practicar este deporte es la simplicidad. Las normas son sencillas: unos jugadores se enfrentan a otros sobre cualquier superficie y tratan de meter el balón en la portería contraria. Ese balón puede ser reglamentario o hecho con trapos. La superficie, el césped más cuidado, el descampado de un pueblo o el patio del colegio. Pueden participar dos o veintidós, pero al final sólo ganará el que haya conseguido que la pelota cruce la línea, pintada o imaginaria.

Eso es lo que hace que los niños consideren que el fútbol es un juego, más que un deporte, eso es lo que los hace adictos al balón, lo que provoca que pasen tardes enteras inventando un regate o imaginando la celebración soñada. El Gol.

Ayer, Atleti y Valladolid se olvidaron del juego de los niños, de la pasión, de la improvisación, de la compenetración, de la energía. Ayer, Atleti y Valladolid se olvidaron de los goles.

Aguirre eligió a suplentes del Atleti para enfrentarse a suplentes del Valladolid. Rotaciones, lo llaman y, aunque el partido comenzó bien, con ocasiones claras y ocasiones clarísimas, el gol no llegó.

Hasta el descanso fue el Atleti el que llevó la batuta y el que tuvo más, y más claras, ocasiones de gol. La tuvo Forlán, la tuvo Reyes, la tuvo Luis García y la volvió a tener Forlán para estrellar su disparo en el poste. En la grada anticipábamos los 7 goles del último encuentro disputado entre los dos equipos, hace poco más de un mes, pero no se marcó ninguno.

El Atleti, cuya cualidad más alabada es el remate, ayer no tuvo remate. El Atleti se fue al vestuario con la sensación de haber perdonado al rival y salió de él con una “empanada” mental que casi nos cuesta un resultado más adverso. El Valladolid, satisfecho con el empate, se limitó a dormir el juego, a dar pases en horizontal, a retener el balón y a exasperar al poco público que nos acercamos al Calderón con pérdidas de tiempo en cada saque de banda, en cada cambio, en cada falta. Los pucelanos, que no buscaron mucho el gol, pudieron marcarlo en los últimos compases. Y el partido se acabó.

Ahora viene el Valencia y luego la vuelta de esta Copa, que parece que ya no importa, y luego... el Madrid. Ahora el Atleti, necesita más que nunca reflexionar sobre el juego que quiere hacer y sobre los jugadores que pueden posibilitarlo.

Porque ayer, sobre el césped del Calderón, se jugó al fútbol, pero el fútbol no fue un juego. Ni siquiera... un juego de niños.

lunes, 7 de enero de 2008

Sobre los tres puntos y José Manuel Jurado


Resultado engañoso ayer en Riazor que invita a pensar que hubo mayor diferencia entre los dos equipos sobre el césped. El Atleti jugó como viene haciéndolo en los últimos partidos, sin que se le viese una gran mejoría, pero enfrente se encontró un rival muy flojito que dio facilidades para que los tres puntos viajasen a Madrid.

Son tres puntos importantes que nos devuelven a zona Champions. Allí se encuentra con el Espanyol, que dio un auténtico repaso al Villarreal y con un Madrid y Barça que bien pueden aplicarse los dos primeros renglones de esta crónica.

Pocos años va a encontrar el Atleti un panorama tan propicio para hacer grandes cosas, con equipos como el Valencia o el Sevilla que no son el Valencia y el Sevilla de temporadas pasadas. Con un Madrid cuyo principal argumento es contar con el mejor portero del mundo y un Barcelona con demasiados problemas internos para asustar como debiese, cuando repasas su plantilla.

El Atleti ayer ganó el partido porque cuenta en sus filas con dos jugadores capaces de desequilibrar un encuentro con una genialidad. Primero lo hizo Forlán y luego Agüero, cosas del fútbol, tras sacar Raúl García un balón bajo los palos que hubiera supuesto un comprometido empate a uno. Permítanme que señale la astucia de Abiatti (inseguro de nuevo por alto, eso sí), que lejos de parar el juego, engullir el susto y templar los ánimos, sacó el balón rápidamente para que el Kun marcase un auténtico golazo, un gol de crack.

Pese al resultado, el Atleti sigue echando de menos un medio centro organizador, creador de juego, que ayude en defensa y que meta balones arriba.
Ese perfecto compañero de Raúl García, ese jugador que se había esbozado en un Maniche, que ya no cuenta, ayer no fue José Manuel Jurado.

Igual hoy algunos lectores habituales del blog, esperaban una defensa furibunda de Jurado, que como todos ustedes saben a la que junta estas letras para que ustedes las lean, es un jugador que le gusta y le gusta mucho. Pero convertir su gol de ayer en una defensa a ultranza sería casi tan absurdo como no quererle en el equipo porque un día vistió una camiseta blanca.

Una no entiende que a un jugador que nunca ha hecho gala de madridismo, le echen en cara permanentemente su pasado. Una no entiende que se descalifique (“marijuri”, “el de la diadema”, “el Zidane de Valdebebas”) e incluso se insulte (sí, “Juriguti” es un insulto) a un jugador que defiende la camiseta que amamos, como si él fuese culpable del vergonzoso acuerdo al que llegaron nuestros dirigentes al cerrar su traspaso.

Por eso, y viendo la alegría del chaval al sentenciar el partido y la “piña” del resto de la plantilla, una no entiende que se sigan escribiendo comentarios vejatorios hacia él. Ojo que respeto que pueda gustar más o menos, que se defienda su titularidad o no, que se le prefiera incluso a Cleber Santana para acompañar a Raúl García… lo que nunca podré entender es que en un foro del Atleti (donde se junta gente del Atleti, para hablar del Atleti) se diga que “lo raro fue que no explotase el balón con los cuernos al rematar de cabeza”.

jueves, 3 de enero de 2008

En otros tiempos


En otros tiempos, cuando el fútbol se entendía de otra manera, sin tanta racanería, sin tanta especulación con el marcador, cuando un suplente tenía la oportunidad de salir al terreno de juego se comía la hierba. Era su oportunidad soñada de vestir la rojiblanca y demostrar el fútbol escondido en sus botas. En otros tiempos, había jugadores que tenían nombres como Alfredo Santa Elena o Juan Sabas, que reclamaban su titularidad con sólo cruzar la línea de cal.

Ayer, un Atleti cargado de suplentes jugó a nada. Ayer, los suplentes demostraron porque no son titulares. Ayer un Atleti conformista, triste y sin ambición volvió a demostrar las carencias del banquillo. Carencias graves en una competición tan larga, con tantos partidos.

Si ayer, Cléber Santana fue de los mejores, y no porque jugase mejor que otras veces, imagínense cual fue la tónica del partido. Sólo la entrada de Forlán y Raúl García, y más tarde la de Simao dieron un poco de alegría al juego ramplón exhibido hasta ese momento.
Mista hizo el gol tras una precisa asistencia de Reyes. Si en la ida marcaba con la rodilla, ayer lo hacía tras un tropiezo, al más puro estilo Julio Salinas.

En otros tiempos, si un equipo modesto tenía la ocasión de visitar el Calderón, el Paseo de los Melancólicos se llenaba de autobuses con matrícula de la provincia y los bares de la calle Virgen del Puerto se llenaban de aficionados cuyas bufandas no eran rojiblancas. Los directivos hacían declaraciones sobre la suerte que habían tenido de emparejarse con un grande y los jugadores soñaban con hacer la “machada”, que su foto saliese en la prensa y que fuesen recibidos como héroes en su tierra. Ayer, el Granada 74, tampoco supo o quiso incomodar al equipo de suplentes con el que se encontró. Un tiro al lateral de la red y un gol en el último suspiro, que ni siquiera celebraron, fueron los únicos alardes de una franquicia, que en otros tiempos nunca hubiera existido.

En otros tiempos si la directiva decidía que la entrada era libre para los niños, el partido se colocaba a las cinco de la tarde, se repartían entradas en los colegios y se hacían reñidos sorteos porque todos los niños querían ir a ver al Atleti. Muchos llevaron a sus padres, muchos se hicieron aficionados para siempre, muchos de aquellos hijos, hoy llevan a los suyos. Ayer las gradas aparecían desiertas porque las televisiones mandan y es mejor, mucho mejor, ver el hormigón y el plástico, pero las cámaras en la banda.

En otros tiempos, ustedes hubieran comprado hoy el Marca o el As y hubieran leído la crónica del partido. Una crónica en blanco y negro que diría que el Atleti tampoco tiene color, ni chispa, que tiene dificultades para crear juego, para llegar arriba. Hubieran leído que si se va Maniche, como parece, tenemos un grave problema. Hoy tenemos Internet pero en este tiempo virtual es mucho más interesante el partido del Madrid ante un segunda B que el nuestro, relegado a un segundo plano. Hoy, gracias a Internet, pueden leer esta crónica. Pero no es la crónica de un partido, es tan sólo un relato cargado de nostalgia hacia otros tiempos, hacia otro fútbol.