
El Atleti busca laterales, y a Heitinga que es central pero que ha demostrado su solvencia como lateral, se le busca acomodo en otro equipo. Económicamente tampoco se entiende la operación. Hace tan sólo un año se desembolsaron 10 millones de euros por el holandés y ahora puede irse por poco más de la mitad para gastarse más dinero en otro refuerzo de "garantías".
Los que ya le habían visto jugar en el Ajax o en la selección holandesa aseguran que este ha sido su peor año. Cosas de la adaptación a un nuevo equipo, sistema, ciudad e idioma. Y ahora, que el jugador empieza a sentirse cómodo se le quiere enseñar la puerta de atrás.
Pero al margen de la conveniencia técnica y económica, Heitinga es uno de esos jugadores que yo siempre quiero en el Atleti. Alguien con carácter, con empuje, con garra. De los pocos de la plantilla que no duda en recriminar al árbitro las decisiones que considera injustas. Es un jugador que no se arruga, a los que imaginas en un futuro con el brazalete de capitán, de los que quieres que esté muchos años en el equipo.
Empecé a sospecharlo cuando vi la despedida que le brindaron en su ex equipo. La despedida de un jugador al que echarás de menos, pero también la de una persona, uno de los tuyos, al que le deseas lo mejor. Supongo que la misma que le hubiéramos brindado a Torres de haber tenido la oportunidad de hacerlo.
Nick Bakker, forofo del Ajax, en la despedida de Heitinga escribió lo siguiente: “Para mí, y para muchos otros fanáticos del Ajax, Johnny era algo así como tener a un auténtico hincha sobre el terreno de juego. El chaval pasó por todas las categorías juveniles del club hasta llegar al primer equipo, con el que ha jugado siete años. Los que somos del Ajax hasta la médula y no nos perdemos ni un partido a domicilio siempre hemos tenido la impresión de que él nos entendía sin condiciones. Siempre hemos sabido que él compartía nuestra pasión por el club. La expresión de su cara cuando nos enfrentábamos al Feyenord era legendaria; la misma que intentábamos imitar en todos los partidos los que nos sentábamos en las gradas.
Sobre todo era él quien fomentaba la estrecha relación que lo unía a nosotros. Se ponía a nuestro lado cuando no jugaba y era uno de los pocos jugadores que, ganaran o perdieran, se acercaba a nosotros después del partido. Siempre se apuntaba al pecho con el pulgar, orgulloso de nosotros, orgulloso del club... Si no entraba en el equipo, sabía que tenía que entrenarse mucho más y esperar que le sonriera la suerte la próxima vez. No se escondía y nunca dejaba que su ego pudiera más que él. Jamás se le oyó decir: “¡Si no juego, me largo!”.
John Heitinga también escribe su propio blog y a los pocos días de estar aquí ya hablaba con más sentimiento atlético que muchos otros jugadores que llevan años en la plantilla. Escribía el holandés cosas como esta… “Tener tu propio hogar es un gran alivio y te ayuda a aclimatarte antes. También te sirve para aprender más rápidamente el idioma. Hablo el español cada vez mejor. Si tuviera que ir al banco, seguro que me haría un lío, pero me las arreglo estupendamente en la panadería.”
En la victoria o en la derrota, Johnny siempre daba la cara para explicar lo bien o lo mal que se sentía. Así fue tras la derrota contra el Barcelona, “todos nosotros somos responsables de lo ocurrido. Nos quedamos completamente vendidos. Los primeros diez minutos fueron un desastre. Cuando por fin llegó la segunda parte, sólo queríamos que se acabara aquello de una vez por todas. Únicamente conseguiremos sacudirnos el polvo de este batacazo con una victoria en nuestro próximo encuentro. A todos los equipos les toca jugar partidos malos, pero anoche viví una experiencia por la que nunca antes había tenido que pasar. Y que no deseo volver a vivir jamás."
Pero además, es de esas personas a las que se las quiere en el vestuario. Hennie de Regt, entrenador de Heitinga de los 13 a los 14 años, comenta una anécdota que se le quedó grabada y que destaca la condición del joven como un auténtico jugador de equipo y líder futuro...“Si llovía y alguno de los jugadores se había olvidado el impermeable, John hacía que todo el equipo saliera a entrenar sin impermeable”, recuerda De Regt. “Así conseguía ahorrarle al compañero olvidadizo el enfado del entrenador. John cuidaba del resto del equipo. Solía decir que la lluvia no tenía nada de malo y que no era un problema entrenar sin impermeables”.
Por todas estas cosas, no quiero que se vaya. Que se marche de esta manera, sin haber podido demostrar su grandeza y su capacidad para ser un gran futbolista en el Atlético de Madrid. Me comentan quien ayer tuvo la mala suerte de poder ver al Atleti que Heitinga no estuvo bien, sin embargo, somos muchos los que tenemos grandes esperanzas depositadas en este jugador. Su traspaso sería un mazazo. Uno más de los nos han demostrado que sólo piensan en extrañas operaciones, ingresos y comisiones.
Cuando Johnny se marchó del Ajax, un aficionado escribió lo siguiente en un foro de seguidores “Johnny, querido colega del barrio, teníamos la esperanza de que nunca nos abandonaras. Eras la imagen de Amsterdam, la alternativa al emblema que nos arrebataron. Y, a pesar de todo nuestro sentir, te merecías este fichaje más que nadie en este mundo. Nos has demostrado tu inmensa valía. Eres un auténtico ajacied. Se me saltan las lágrimas sólo de escribir estas palabras… Te echaremos mucho de menos y siempre te recibiremos con los brazos abiertos cuando quieras volver a nosotros. Cuídate mucho.”
Ojalá nosotros podamos escribir algo parecido de este jugador. Con tanto respeto y agradecimiento. Ojalá podamos escribirlo cuando se retire. Dentro de muchos años.