
Ya tienen excusa mis lectores, pensé cuando acababa el partido. Este esquirol no puede jugar en el Atleti. El resto lo saben ustedes. Abel hizo un guiño a este blog y por fin se decidió a darle minutos a Jurado desde el primer minuto. Eso sí, a cambio de semejante alegría nos privó de verle junto con Forlán y Agüero. Supongo que el cansancio del uruguayo y el desánimo del argentino tras los compromisos con sus selecciones era una excusa tan buena como otra cualquiera para no probar con los tres juntos.
A mí no me pagan por ser entrenadora, pero si los que se apropiaron indebidamente del club tuvieran a bien hacerlo, creo que mi prioridad sería ver de qué manera pueden jugar ellos y Simao sin que se resienta el funcionamiento colectivo. Algunos dicen que eso podría desequilibrar el equipo, pero ¿es de un equipo equilibrado sacar un punto de seis? Al final, por esas cosas que una nunca llegará a entender del todo, me temo que otro año más veremos cómo algunas descompensaciones en el centro del campo (Simao y Maxi no son precisamente una oda al rigor táctico) tienen mejor prensa que otras, y aquella frase de "el fútbol es una manta corta, si te tapas la cabeza te destapas los pies" nos puede coger con la cabeza y los pies a la intemperie, Jurado en el banquillo y la sensación de no haber puesto todo el talento junto, al menos una vez, para probar a ver qué pasa. Lo que algunos llaman ataques de entrenador y otros simplemente cobardía.
Pero bueno, hoy seguiré leyendo que no tiene sangre, que pierde muchos balones y que, lo que es peor, cuando los pierde no lucha por recuperarlos. El sábado fue el mejor y desde aquí volvemos a pedir una nueva oportunidad para el gaditano. Lo demás ya lo habrán leído ustedes en las crónicas, en los blogs, en los foros… que yo llego tarde una vez más y con pocas ganas de hablar de un Atleti que presiento que nos va a dar pocas alegrías este año, al menos sobre el terreno de juego. Fuera de él espero muchas cosas de ese otro Atleti que somos todos nosotros.
Que ya no seamos 14, si no 4.000, que el Frente Atlético, aunque sea con guiños, se sume a las reivindicaciones de la afición, que ya no se atrevan a quitar todas las pancartas, que la gente deje de mirarte como si fueras marciana porque exiges y recriminas al Palco o que el MARCA, pese al gol de Cristiano, encuentre un motivo para seguir hablando del Atleti, son síntomas de que algo está cambiando. Si esto se queda de nuevo en lo que pudo ser y no fue, será culpa nuestra. Sólo nuestra.