
Me gusta darme una vuelta por aquí después de cada partido. Muchos días, más de los deseables, entras con la moral por los suelos para comprobar como respiran otros que están igual que tú y te vas con algo de esperanza. Hoy, me asomo como invitado y tengo la impresión de que voy a ser incapaz de encontrar un motivo para el optimismo.
Porque si, ya estamos fuera de la Copa de la UEFA. Nos quedamos sin Europa a las primeras serias de cambio igual que nos quedamos sin Copa del Rey. Bueno, igual no....parecido. Como ante el Valencia nos deja fuera un equipo que te deja la impresión de que es aún peor, vamos que ni se lo creen. El desarrollo de los partidos muy diferente pero la sensación de impotencia, la misma.
Teníamos bajas, claro. Dominamos, faltaría más. Tuvimos más ocasiones e Incluso para que no faltara nada, me parece, porque no está el cuerpo para repeticiones, que se fue un penalty en el área inglesa al limbo. Minucias. Se jugó muy mal al fútbol y el problema no fue sólo de puntería a pesar de que la tentación de simplificarlo todo a aquello de "la bolita no quiso entrar" es muy fuerte.
Yo que llevo repitiendo unos cuantos años ya la misma secuencia de estados de ánimo desde que comienza y hasta que termina la temporada, a estas alturas suelo dimitir de intentar analizar con la pizarra en la mano. Hace tiempo que los fracasos deportivos los veo como una consecuencia lógica del proceso de descomposición que vive mi Atleti.
El que le da vueltas al partido una y otra vez pensará ahora en aquella que falló Luis García, otro dirá que con el Kun hubiéramos pasado, alguno de los miles que siguen sin explicarse que hace Cléber Santana vestido de jugador del Atleti echaría de menos a Raúl y el optimista incorregible estaría ya intentando cuadrar las fechas en el curro para el viaje a Lisboa. La realidad es que la de "chupetín" García no entro, que el argentino no estaba ayer, que la gran apuesta de García Pitarch era el que deambulaba ayer por la medular y que a Portugal van a viajar los señores ingleses que vinieron ayer al Calderón y que, por cierto, estaban mudos.
La realidad, en fin, es que aquí no hay casualidad que valga. Que los males van mucho más allá del mazazo de ayer, con una plantilla descompensada y en la que conviven cuatro o cinco grandes futbolistas con otros muchos que no dan el nivel.
Y en estas estamos. Hundidos, desilusionados y todavía dolidos porque hay rutinas a las que no terminas de acostumbrarte aunque te parezca que estás curado de espanto.
Y no será que no lloré cuando era un crío con la faena aquella que nos hicieron los del Sión que eran incluso peores que estos de Iván Campo y con la remontada que pudo ser y no fue contra el Boavista o con los goles que llegaron tarde contra Timisoara ( aquí ya talludito) o Vitoria. Pero es que lo de ahora es peor. Ocho años sin enseñar la cara por Europa para esto.
Nos vamos, eso si, sin una voz más alta que otra, no vaya a ser que nos quiten el honorífico título de "mejor afición del mundo" que de un tiempo a esta parte llevamos tan a gala como único botín. Y si protestas más de la cuenta, ya sabes, algún vecino de localidad te puede mandar a la Castellana en un periquete. A protestar al Bernabéu dicen.
Pero ocurre que somos del Atleti. Sucede que hemos conocido otro Atleti, que ganaba, mucho menos que otros, claro y que sufría a horrores. Si, sufría porque competía con tantas aspiraciones como el que más y con menos medios y eso, entre otras muchas cosas, lo hemos perdido.
Porque hoy, después de doce años sin títulos, ya sólo nos queda echar cuentas para ver si seremos capaces de mantener el cuarto puesto y esas no son las que echaba con mis cuatro o cinco compañeros atléticos de clase en el colegio.
Cabe preguntarse si la grada va a reaccionar alguna vez. Yo, para variar, vaya día llevo, no soy optimista. Motivos ha habido ya de sobra para hacerlo y aquí no ha pasado nada. "Bianchi dimisión" "Aguirre cagón" "jugadores mercenarios".....como éstas unas cuantas. De los de arriba, de los condenados por el Supremo, de los que se hicieron con el club sin soltar la gallina, ni pío o muy poquito.
En los tiempos duros del gilismo, al que protestaba contra el régimen se le abucheaba, era enemigo y si se descuidaban se llevaba un recado. Hoy en día, protestas contra el palco y tus compañeros de grada te miran con escepticismo, no lo pueden creer. Se preguntan qué coño estás diciendo, si la culpa de todo es bien sabido que la tiene Aguirre.
Señor Cerezo, usted que dijo que habría que seguir jugando a la lotería todos los años para ver si al final tocaba y que, tengo para mi, que la mayoría de las veces compra décimos de sorteos que ya han pasado, no ha estado nunca tentado de marcharse? Al final, lo hará, tras el reparto con su jefe. Esperemos que no sea demasiado tarde.
P.D. Los próximos días serán pródigos en fichajes: jugadores casi atados, flecos, proyectos ilusionantes, dos jugadores por puesto, plantilla compensada, este año si......Heitinga, Ujfalusi, Diego......añadan el nombre que quieran. El humo cegará nuestros ojos. Rutinas.
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Fernando Ballesteros es periodista y director del programa GOLES en City FM